Sumar ha logrado sólo tres escaños y el 4,65% de los votos en las elecciones al Parlamento Europeo, encadenando su cuarto fracaso electoral en menos de un año.
NotMid 10/06/2024
ESPAÑA
Tras el batacazo electoral de este domingo en los comicios europeos, la vicepresidenta segunda y líder de Sumar, Yolanda Díaz, ha decidido asumir responsabilidades. En una comparecencia ante los medios sin preguntas, Díaz ha anunciado su decisión de dejar los cargos orgánicos en Sumar, su proyecto político impulsado hace poco más de un año. “La ciudadanía ha hablado y voy a hacerme cargo”, ha señalado para anunciar que dejará su cargo como coordinadora general de Sumar.
Tras el 9-J, Yolanda Díaz ha vuelto a encadenar un nuevo fracaso electoral. Con poco más de un año de vida, el proyecto de la vicepresidenta ha ido perdiendo fuelle y ya se tambalea. Primero fueron las elecciones en Galicia, en las que Marta Lois, su candidata, se quedó fuera del Parlamento gallego. En el País Vasco, tan solo consiguió un parlamentario y en Cataluña, la coalición con los Comunes perdió dos asientos, pasando de ocho a seis.
Y este domingo, de nuevo, fue un mal día para los de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo. Sumar logró casi los mismos votos que Alvise Pérez (Se acabó la fiesta): 800.763 papeletas consiguió el agitador sevillano frente a las 811.545 de Sumar. La coalición de Díaz se hizo con el 4,65% de los votos en las elecciones al Parlamento Europeo, frente al 3,27% de Podemos, que se quedó a un asiento de igualar a Sumar.
Deja la dirección tres meses después de ser ratificada como coordinadora
En este sentido, Yolanda Díaz ha abandonado este lunes un cargo en el que llevaba solo tres meses, ya que fue en marzo de este año cuando fue ratificada en la Asamblea constituyente del partido como coordinadora.
La Ejecutiva de Sumar ha celebrado este lunes una larga reunión que se ha prolongado durante varias horas, después de que anoche Ernest Urtasun avanzara que se abría un tiempo para “reflexionar” de manera “sosegada” sobre la construcción del partido y sobre su papel dentro del Gobierno con el PSOE. La primera consecuencia es la marcha de Díaz pero no será la última.
En una comparecencia autocrítica y sin preguntas de la prensa, Díaz ha admitido que en estos meses atrás “no ha hecho las cosas que debía hacer” ni que “mejor” sabía hacer y que la ciudadanía española lo ha “percibido”. Ha ahondado en que ese desgaste ha venido porque “la política se dedicaba más a sí misma que a los problemas de la ciudadanía”. “Y tenemos que estar para los problemas de la gente y no a los problemas de los partidos”, ha rematado.
Esto significa asumir que las batallas orgánicas dentro de Sumar entre los partidos que lo componen y la pelea externa contra Podemos han pasado factura a su liderazgo y que han desviado los esfuerzos de Sumar de su tarea dentro del Gobierno compartido con el PSOE. Díaz ha explicado que las elecciones europeas han servido de “espejo” y ha asumido que es su “responsabilidad”. “El ciudadano no se equivoca cuando vota o cuando decide no ir a votar”, ha subrayado.
Muchas preguntas están ahora en el aire sobre el futuro del espacio y en qué medida se va a reestructurar todo el proyecto. También cuál va a ser a partir de ahora el papel de Díaz. Si sólo se aparta de la cuestión orgánica o si también cederá el testigo político dentro del Ejecutivo.
A la espera de respuestas y de quién tomará ahora el testigo en el liderazgo de Sumar (¿Ernest Urtasun? ¿Íñigo Errejón?…), Díaz ha establecido los cinco retos en los que a partir de ahora quiere volcarse en cuerpo y alma dentro del Gobierno: encarar el problema de la vivienda y la bajada de los precios del alquiler, la reducción de la jornada laboral, una reforma fiscal para que el que más tiene “cumpla con sus obligaciones”, conseguir permisos retribuidos y una prestación universal por hijo a cargo y, por último, asegurar “la paz” y parar el “genocidio” de Israel en Palestina.
Agencias