Rubiales utiliza el fútbol femenino para salir en la fotografía y después lo trata como un deporte de tercera
NotMid 24/09/2022
EDITORIAL
El menosprecio con que la Federación de Luis Rubiales trata a la selección femenina es injustificable. La filtración de correos privados es la penúltima muestra de la ausencia de profesionalidad con las jugadoras desde un estamento que, en cambio, sí habría exhibido diligencia para organizar orgías con dinero federativo y negociar que la Supercopa se celebre en un país donde se cercenan derechos fundamentales -especialmente los de las mujeres-. Pero más allá de que las polémicas de Rubiales lo incapacitan para toda gestión oficial que no pase por su dimisión, debe entrarse en el fondo del asunto.
Quince jugadoras han expresado que existe un problema del grupo con el entrenador, Jorge Vilda, y cuentan con el apoyo de las capitanas. La Federación se niega a responderlas y publica sus mails. La pregunta es: ¿por qué no se las escucha? Es más: si fuese la selección masculina la que mostrara su malestar, ¿se amenazaría a los jugadores con inhabilitarlos, como se ha hecho con ellas? No lo creemos. Estamos ante el mejor equipo nacional de nuestra historia, que cuenta con campeonas de Europa y un Balón de Oro. Las jugadoras exponen una crisis con un técnico de escaso currículum. Aunque sólo sea por una cuestión de respeto, deben oírse sus reclamaciones. Pero Rubiales utiliza el fútbol femenino para salir en la fotografía y después lo trata como un deporte de tercera.