El lugar es uno de los rincones más fotografiados de la ciudad china y se hizo popular por las historias de fantasmas que deambulaban por el edificio, entre ellos el de la actriz Shangguan
NotMid 21/06/2024
ASIA
A las 3.00 de la madrugada del 23 de noviembre de 1968, Shangguan Yunzhu saltó desde su balcón en el séptimo piso de la Mansión Wukang, un prominente edificio residencial de estilo europeo en el corazón de la Concesión Francesa de Shanghai. El suicidio lo recogieron varios periódicos locales de aquella época. Shangguan, de 48 años, era una de las actrices más reputadas del momento. Los recortes de prensa explicaban que la mujer había superado un cáncer de mama, pero que la habían detectado un tumor en el cerebro. Además, estaría deprimida tras pasar por un tercer divorcio.
Esta fue la primera versión oficial sobre la muerte de Shangguan. Unas décadas después, gracias a las indagaciones de periodistas y escritores de Shanghai, sumado a una breve tregua que dieron los censores en los años de aperturismo, se desveló lo que realmente se escondía detrás del suicidio de la aclamada artista.
Shangguan huyó de su ciudad natal, Jiangyin, al este de China, cuando fue invadida por los japoneses. Se refugió en Shanghai, donde arrancó su carrera en el teatro. Tras la guerra Segunda Guerra Sino-Japonesa (1945), empezó a despuntar también en la industria cinematográfica. Después de la fundación de la República Popular China (1949), Shangguan se convirtió en la actriz favorita del poderoso y omnipresente líder, Mao Zedong. Varios investigadores señalan que era tal su obsesión por Shangguan, que Mao pidió al alcalde de Shanghai que concertara varios encuentros privados con ella. Fue entonces cuando en los círculos de poder de Pekín se extendió con fuerza el rumor de que eran amantes.
La suerte de Shangguan se torció al comenzar la Revolución Cultural en la década de 1960. Varias de sus películas fueron censuradas y ningún director se atrevía a darle un papel. Su nombre fue cayendo en el olvido. Detrás de las purgas culturales de aquella época se encontraba Jiang Qing, una revolucionaria que fue la cuarta esposa de Mao y que llegó a ocupar una silla en el exclusivo Politburó del gobernante Partido Comunista.
Varios escritores de Shanghai señalan que los seguidores de Jiang, maoístas radicales de la Guardia Roja, visitaron al menos un par de veces a Shangguan en su casa. La torturaron para que confesara su relación con Mao después de que Jiang descubriera varios poemas que el presidente había escrito a su supuesta amante. Aquello fue lo que realmente habría provocado que Shangguan se quitara la vida.
El balcón desde donde saltó la actriz se puede contemplar hoy en una esquina de la intersección en la que se encuentra la Mansión Wukang, que se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados de Shanghai. Decenas de miles de turistas nacionales que visitan la capital financiera acuden a este rincón de la Concesión Francesa únicamente para retratar un edificio que en muchas ciudades europeas pasaría probablemente desapercibido.

La mansión, construida en 1924 con hormigón armado, fue diseñada por un arquitecto húngaro-eslovaco llamado László Hudec, quien se inspiró en el acorazado Normandie de la Primera Guerra Mundial, por lo que el edificio tiene cierto parecido a un barco. Wukang cubre 1.580 metros cuadrados, con una superficie total de 9.275 metros cuadrados repartidos en ocho plantas.
Al principio, únicamente vivían allí diplomáticos y empresarios extranjeros. En la Concesión Francesa imperaba una estricta división entre residentes extranjeros y chinos, y todas las viviendas estaban segregadas, incluso las prisiones. Los apartamentos de Wukang se diseñaron para cubrir las necesidades de extranjeros de alto nivel adquisitivo, y estaban equipados con cocinas, baños y radiadores.
Pero en 1942, la hija de un banquero chino millonario compró todo el complejo residencial coincidiendo con el despertar de Shanghai como capital cultural del país, con una afluencia de estrellas nacionales. Comenzaron a mudarse a Wukang varios de los artistas más populares de la ciudad, como Shangguan.
Cuando el vibrante panorama cultural de Shanghai desapareció por las persecuciones de la Revolución Cultural (1966-1976), algunos intelectuales, escritores y actores que vivían en Wukang (las autoridades llamaron al edificio Torre Antirevisionista) fueron repudiados y perdieron toda su fortuna. Algunos terminaron en prisión y otros se suicidaron. Los vecinos más mayores de la Concesión Francesa recuerdan que la gente comenzó a bautizar a la Mansión Wukang como “el trampolín” porque varios de sus residentes habían saltado por el balcón.
Años después se hicieron populares las historias sobre la presencia en Wukang de fantasmas atormentados como el de la actriz Shangguan, lo que disparó la fama del lugar como “mansión encantada” y comenzó a atraer la atención de muchos visitantes. Esto no hace ahora ninguna gracia a los residentes del edificio, quienes se quejan con frecuencia a las autoridades locales por tener a diario debajo de sus ventanas a una jauría de turistas con cámaras que invaden su privacidad.
Agencias