El país está pendiente de que los mismos jueces decidan si dan validez o no al impeachment que se llevó por delante a Yoon Suk Yeol
NotMid 24/03/2025
ASIA
Nuevo giro en medio de la continua agitación política que hace tiempo domina la actualidad en Corea del Sur: el Tribunal Constitucional ha anulado este lunes el juicio político al primer ministro Han Duck-soo, que será restituido como presidente interino del país asiático a la espera de que los mismos jueces decidan si dan validez o no al impeachment que se llevó por delante a Yoon Suk Yeol, el líder, por ahora suspendido, que impuso una breve ley marcial el pasado diciembre.
Han, un veterano tecnócrata de 75 años, fue quien reemplazó a Yoon, pero apenas duró dos semanas como presidente interino. El 27 de diciembre fue suspendido por el Parlamento, liderado por la oposición, que lo acusó de negarse a nombrar a tres nuevos jueces para el mismo tribunal -compuesto por nueve miembros- que debía investigar precisamente el impeachment votado por los legisladores contra el asediado Yoon.
En estos últimos meses de inestabilidad en Seúl, el ministro de finanzas, Han Duck-soo, ha sido la figura política que ha estado liderando un país polarizado y sacudido por grandes protestas. Los manifestantes, de uno y otro lado, han marchado casi a diario por las calles de la capital. Ha habido muchas manifestaciones en apoyo al presidente Yoon, quien fue liberado a principios de marzo, a la espera de conocer el veredicto del Constitucional, del centro de detención donde llevaba encerrado desde enero.
Han, a pesar de todas las sombras alrededor de su figura por una posible implicación en la declaración de ley marcial que devolvió a Corea del Sur durante cinco horas a la senda del régimen autoritario que dejó atrás en 1987, vuelve a estar al frente del mando militar, de la diplomacia y de los principales asuntos estatales. “Agradezco al Tribunal Constitucional su sabia decisión”, declaró Han tras el anuncio del fallo. “Trabajaré para restablecer el orden en el gobierno”. Los jueces del Constitucional han argumentado en su mayoría que no había suficientes motivos para destituir a Han ya que “no violó la constitución ni la ley surcoreana relativa al anuncio de la ley marcial o la posible insurrección”.
El nuevo líder interino ha servido como primer ministro en dos gobiernos distintos del conservador Partido del Poder Popular (PPP), la última vez cuando Yoon ganó las elecciones por un ajustado margen en 2022. El año pasado, después de una contundente derrota del PPP en las elecciones legislativas, Han presentó su dimisión, pero el presidente no la aceptó.
Los partidarios de Han destacan que, a pesar de su marcado perfil conservador, es un político nada partidista que lleva décadas trabajando con presidentes de diferentes formaciones. Trabajó muchos años en el Ministerio de Comercio hasta que dio el salto a primera línea política como ministro de Comercio y secretario presidencial. También ha tenido una carrera diplomática como embajador en Estados Unidos y en la OCDE. Durante su etapa en Washington durante el Gobierno de Barak Obama, fue clave en el Tratado de Libre Comercio que firmaron ambos países.
Tras la resolución del caso de Han, los surcoreanos se impacientan por conocer el esperado fallo sobre el impeachment del presidente Yoon (aún se desconoce la fecha del veredicto), quien además enfrenta un juicio penal por estar al frente de una insurrección al ordenar el envío de tropas a la Asamblea Nacional (el Parlamento) para detener a los legisladores de la oposición, dominada por el Partido Democrático.
El líder de esta formación progresista, Lee Jae-myung, es el gran favorito de unas próximas elecciones presidenciales que se celebrarían en un plazo de 60 días si el Constitucional respalda la destitución de Yoon. Pero Lee también enfrenta otro proceso tras una condena por violar las leyes electorales. Este miércoles, un tribunal de apelación pronunciará su fallo sobre la culpabilidad de Lee, que podría quedar inhabilitado para ser candidato a los próximos comicios.
Agencias