En el tiempo de descuento, Alemania rescató un empate ante Suiza y ganó el grupo A de la Eurocopa, igualmente pasó con Hungría que ganó 1-0 a Escocia in extremis
NotMid 23/06/2024
DEPORTES
En la última fecha del Grupo A, Alemania rescató un empate 1-1 frente a Suiza con un gol agónico de Niclas Fullkrüg y clasificó a octavos de final de la Eurocopa 2024 como líder de su zona.
El anfitrión no repitió las buenas actuaciones de sus primeros dos partidos en el campeonato, aunque al menos pudo evitar la derrota con un gol salvador del goleador Fullkrug, a los 46 minutos de la segunda etapa.
Resumen del partido
El equipo helvético fue certero y contundente primero y aguerrido después de ponerse arriba, aunque no pudo sostener lo que podría haber sido una victoria histórica.
Alemania, el seleccionado más goleador del torneo, había marcado cinco goles en el debut ante Escocia y dos frente a Hungría, pero esta vez no tuvo la misma potencia ofensiva y recién llegó al 1-1 en una de las jugadas finales del partido.
Dan Ndoye anotó 1-0 a los 28 minutos de la primera etapa. El delantero de Bologna aprovechó una de las pocas situaciones de gol claras que tuvo el local y abrió el marcador Suiza solo remató tres veces al arco de Manuel Neuer.
En total, el local disparó al arco de Yann Sommer 18 veces, pero 15 fueron tiros desviados. En esa falta de contundencia está una de las razones del resultado. Tampoco tuvo la fluidez en el juego de los primeros dos partidos. Ni Jamal Musiala ni Florian Wirtz estuvieron bien en la noche de Frankfurt.
El otro motivo del empate fue el temperamento del conjunto dirigido por Murat Yakin, que tuvo concentración y solidaridad durante casi todo el encuentro.

Así, Alemania avanzó como líder del grupo y enfrentará en octavos de final al segundo del grupo C (Inglaterra, Eslovenia, Dinamarca o Serbia). En tanto, Suiza deberá medirse con el segundo del grupo B que ya ganó España (Italia, Croacia o Albania)


Kevin Csoboth selló victoria con gol en el descuento
Los magiares tomaron el tercer lugar del Grupo A y ahora deben esperar resultados para avanzar a Octavos de Final
Entre la alarma por Barnabás Varga, evacuado del campo en camilla tras lesionarse en el minuto 74, en la que quedó aparentemente inconsciente, Hungría alcanzó de repente la tercera posición del Grupo A de la Eurocopa 2024 con 3 puntos y una victoria a última hora 1-0 sobre Escocia, en el décimo minuto del añadido, en la penúltima jugada, por medio de Kevin Csoboth (0-1)
Resumen del partido
Hasta minutos antes, hasta que no le quedó otra que atacar, con un remate al poste incluido, Hungría no se lanzó de verdad a por un triunfo indispensable, que recibió con emoción, pero también dentro de la preocupación derivada del suceso del partido, cuando Varga fue retirado del campo, entre lonas, a la espera de su diagnóstico.
Su imagen en el suelo, inconsciente, desató la alerta sobre el campo en el minuto 68. Sus compañeros se dieron rápidamente cuenta, reclamaron las asistencias, giraron el cuerpo de su compañero para facilitar su respiración y fue atendido sobre el césped durante unos minutos, cubierto el lugar con unas lonas que recordaron tragedias anteriores, como aquel drama de Christian Eriksen en el 2021 cuando se desvaneció sobre el terreno.

Finalmente, el delantero fue evacuado del campo en camilla, entre los aplausos del público, tras la revisión de un penalti que el árbitro no concedió. El encuentro continuó. Quizá la mejor señal de que el estado del atacante no era tan comprometido como para detener definitivamente el choque. En cualquier caso, fue reemplazado, a la espera de las noticias médicas que informen del estado del futbolista.
Después, su equipo ganó de pronto. No había hecho méritos hasta el tramo final, hasta que se lanzó a por la victoria. Hasta entonces jugó en el cansino ritmo del empate. Es su primer triunfo en los últimos nueve partidos de la fase final de la Eurocopa. No ganaba en esta competición desde el 14 de junio de 2016. Tres victorias en toda su historia.
Escocia es pura lucha. Un equipo que va al contacto, salta cada balón, pugna como si fuera la última pelota, la más decisiva del encuentro, en cada lance, pero se queda ahí. En una sucesión de esfuerzos físicos a los que les falta fútbol, criterio, técnica, imaginación y, sobre todo, lo más difícil del fútbol: la precisión que exige cualquier rival, más aún en la Eurocopa.
Hungría tampoco es mucho más. Igual que Escocia va al límite. La fricción fue constante. Las caídas, los golpes, los jugadores por los suelos, resumieron un primer tiempo de poco nivel, sin apenas ocasiones, salvo porque la diferencia es Dominik Szoboszlai, el mejor jugador de todos los que había sobre el campo, la única posibilidad de alterar el desatino sobre el césped, de cambiar el rumbo de un duelo que se movía en la nada. Y necesitaban ganar.
Entre tanta obligación, entre tales circunstancias, los dos equipos quedaron en evidencia. Su capacidad ofensiva, sobre todo, más que el arrojo. Fue un problema de técnica, no de ímpetu o de ganas. Salvo para Szoboszlai. Le faltó constancia. Cuando intervino, fue todo diferente, como en un centro de falta que cabeceó Orban al larguero. Lo único reseñable, probablemente en posición ilegal de haber sido gol, de todo el primer tiempo. Nada más.
También Sallai colaboró con Szoboszlai en cambiar el partido, cada vez más presente en campo contrario en la segunda parte, sin una sola respuesta convincente más allá de su terreno de Escocia, que corre y pugna mucho, pero juega muy poco. No necesitó mucho para salir un par de veces a la contra y animar el duelo de nuevo en el segundo tiempo.
Nada del otro mundo, nada inquietante para Gulacsi, cuya Hungría sí lanzó la ofensiva en el tramo final, ya en el tiempo añadido cuando exigió dos paradas de Gunn y remató un balón al poste, demostrando que podía haber jugado mucho más mucho antes, aunque aún le alcanzó para ganar en el contragolpe vencedor de Csoboth, que la hizo tercera de grupo entre la preocupación por Varga.
Agencias/ UEFA/ Google